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En Argentina hay más de 13 millones de vacunas sin aplicar

El plan de vacunación contra el COVID-19 en Argentina empezó a fines de diciembre pasado, sin embargo, en los primeros meses hubo demoras en la entrega de dosis por los laboratorios productores desde el exterior.
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Hoy más del 62,5% de la población total inició su esquema de vacunación, y cerca del 40 por ciento lo completó. Ya se aplicaron más de 46 millones de dosis. Se esperan que lleguen aun más, pero hay más de 13 millones de dosis recibidas que aún no se han aplicado, según los datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Entre los que todavía aguardan el inoculante, hay mayores de 18 años que esperan la aplicación de la segunda dosis de la vacuna de Sputnik V, desarrollada en Rusia, y la de la Universidad de Oxford con la empresa AstraZeneca del Reino Unido.

El Ministerio de Salud de la Nación informó que distribuirá entre el lunes 13 y el miércoles 15 un total de 1.417.165 dosis en las 24 jurisdicciones de todo el país. “Dicha distribución corresponde a 399.680 esquemas de dosis únicas de CanSino, cuyo segundo cargamento llegó el martes último a la madrugada, y que serán destinadas a poblaciones de difícil acceso como personas en situación de calle, migrantes, refugiados y otros colectivos”, expresó a través de un comunicado.

Además, la cartera de Salud anunció que se repartirán de manera conjunta 760.625 inoculaciones del componente 2 de la Sputnik V para completar el esquema de vacunación, y 156.240 de Moderna para avanzar con la vacunación de adolescentes. “Se hará lo mismo además con las primeras 100.620 dosis de la vacuna del laboratorio Pfizer, arribadas al país el miércoles último, que corresponden al contrato firmado por el Gobierno nacional para recibir 20 millones de vacunas durante este año. Las mismas estarán destinadas a adolescentes”, aseguraron.

Con las vacunas, también se distribuirán en todo el país 17.100 unidades de solución fisiológica estéril, como diluyente, 131.100 jeringas y 100.620 carnets de vacunación como insumos para la aplicación de la vacuna del laboratorio Pfizer ya que es una vacuna liofilizada, según aclaró el Ministerio de Salud.

A nivel mundial, el 42% de la humanidad ha recibido al menos 1 dosis de la vacuna contra el COVID-19, según el sitio OurWorldInData. Se han administrado más de 5.720 millones de dosis de vacunas en todo el mundo, lo que equivale a 75 dosis por cada 100 personas. Ya existe una gran diferencia entre los programas de vacunación de los distintos países. En los países de bajos ingresos, aún menos del 2% de la población accedió a una dosis.

 Entre las dosis recibidas en el país y las dosis ya aplicadas, hasta ayer había 13.045.346 dosis que aún no se han aplicado de acuerdo con los datos oficiales (Ministerio de Salud de la Nación Argentina)
En la Argentina, el plan de vacunación contra el COVID-19 se enfocó primero en los grupos priorizados, como las personas mayores de 60 años y los adultos con factores de riesgo. También se priorizó al personal docente, al personal de la salud y al personal de Fuerzas Armas y de Seguridad. Desde mayo pasado, se inició la vacunación en adultos sin comorbilidades diagnosticadas.

 

El avance de la vacunación sumado al uso del barbijo y otros cuidados de prevención, como el distanciamiento y la ventilación de los espacios cerrados, ayudó a bajar los casos de COVID-19 confirmados y los fallecimientos durante la segunda ola de la pandemia en la Argentina. Los casos de pacientes con el coronavirus habían vuelto a subir en marzo pasado, sin embargo, actualmente el país cursa la 16° semana consecutiva de reducción de casos si se tienen en cuenta la situación epidemiológica desde junio. Actualmente, la media de casos de COVID-19 en Argentina está por debajo de los 3.000. Esto ocurrió por primera vez desde el 5 de julio del 2020.

En el comienzo del plan, se incluyó las vacunas Sputnik V, del Instituto Gamaleya de Rusia, la vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca (con su versión Covishield producida en India), y la vacuna de Sinopharm de China, que fueron adquiridas por el Ministerio de Salud de la Nación. Recientemente, se sumó la vacuna de Moderna, por donación del Gobierno de los Estados Unidos, que se empezó a aplicar en adolescentes con factores riesgo. Recientemente se recibió la primera partida de las vacunas desarrolladas por las empresas Pfizer/BioNTech en Estados Unidos y Alemania, y la de CanSino, de China.

Entre las dosis recibidas en el país y las dosis ya aplicadas, hasta ayer había 13.045.346 dosis que aún no se han aplicado de acuerdo con los datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Hay 878.707 dosis del primer componente y 2.303.634 dosis del segundo componente de la Sputnik V que aún no se aplicaron. También hay para aplicar 7.849.344 dosis de la vacuna Sinopharm, 484.571 dosis de la vacuna Oxford/AstraZeneca, 1.028.770 de Moderna, 399.700 dosis de CanSino, y 100.620 dosis de Pfizer/BioNTech.

 
Hay varias razones que explican por qué aún hay más de 13 millones de dosis sin aplicar en Argentina. Según comentó hoy a Infobae, la doctora Silvia González Ayala, especialista en enfermedades infecciosas y vacunación de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología: “Hay un problema de logística. Aún hay mucha gente que espera recibir la segunda dosis de vacuna. Todavía no se ha liberado la concurrencia espontánea para recibir la segunda dosis. Es realmente terrible que aún la población no esté más vacunada con las dos dosis en este momento porque es una situación de vulnerabilidad. Si bien las dosis fueron llegando a cuentagotas, se han ido acumulando”.

Hoy el 90% de los mayores de 50 años ya recibieron al menos una dosis. El 76% tiene ambas dosis. Pero el 60% de la población entre 18 y 59 años y sin factores de riesgo aún no tiene completado el esquema. “Otro de los obstáculos es que hay lugares donde solo se vacuna 3 ó 4 veces por semanas y en horarios acotados”, señaló la doctora González Ayala.

Otra de las razones de la demora en la aplicación también está relacionada con la autorización oficial para los próximos grupos que se sumarán a la vacunación. Hasta ahora, las vacunas en menores de 18 años sin factores de riesgo y en niñas y niños no fueron autorizadas por la autoridad regulatoria. “El plan de vacunación se aceleró durante los últimos meses. Ya el 90% de los mayores de 50 años con al menos una dosis. El 76% tiene ambas dosis. Para seguir avanzando y poder aplicar las dosis que ya se encuentran en el país, las autoridades sanitarias deberían contar con la autorización para uso de emergencia de la ANMAT. Entiendo que ya están trabajando en eso. En el caso de la vacuna de Sinopharm, ya se aplica en China en menores de 18 años”, dijo a Infobae el senador provincial de Corrientes, Martín Barrionuevo, quien realiza un monitoreo diario de los datos sobre COVID-19 e inmunización.

 
De acuerdo a la Ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, “cada vacuna que llega está en constante movimiento. Desde que arriba en avión, pasa al camión, se libera, se acondiciona, se distribuye a las jurisdicciones y allí se repite el proceso, para luego otorgar turnos, aplicar las dosis y registrarlo. No hay ninguna vacuna en la heladera y todos quienes están esperando su primera o segunda dosis tengan la tranquilidad que tanto el Estado nacional como cada provincia, como cada vacunatorio están trabajando muchísimo para que sea lo más rápido posible. Y se está haciendo”. Lo dijo el 24 de agosto pasado para explicar por qué había diferencias entre las vacunas recibidas y las aplicadas.

“Cuando llega un número importante de dosis la diferencia entre vacunas distribuidas y aplicadas se agranda, pero luego se va reduciendo a medida que se aplican. Cuando llega un nuevo cargamento, la diferencia se vuelve a agrandar”, había aclarado la Ministra. El plan de vacunación sufrió diferentes ajustes en su desarrollo. Por la escasez de vacunas, en marzo el Ministerio de Salud de la Nación y el Consejo Federal de Salud, que forman las autoridades sanitarias provinciales, con el aval de la Comisión Nacional de Inmunización, decidieron diferir la aplicación de las segundas dosis y llegar a más población con la primera. Esto no se aplicó para la vacuna de Sinopharm.

En julio, con la amenaza de la circulación persistente de la variante de preocupación Delta del coronavirus, se volvió a hacer otro cambio. Se aceleró el ritmo de aplicación de las segundas dosis en agosto y septiembre, y se abrió la posibilidad de combinar con vacunas diferentes, después de que se hicieran ensayos clínicos que demostraron eficacia y seguridad. De esta forma, muchas personas mayores que habían recibido Sputnik V aceptaron la aplicación de la vacuna de Moderna. También hubo combinaciones con la vacuna de Oxford/AstraZeneca en algunas jurisdicciones.

“Existen diferentes factores que pueden demorar la aplicación de dosis de vacunas en un país como la Argentina. Se trata de un país con un territorio muy extenso. Es federal y las vacunas tienen un largo recorrido hasta llegar a cada municipio. También habrá que evaluar si fue o no conveniente la habilitación de lugares por afuera de los vacunatorios ya instalados antes de la pandemia”, expresó la doctora Elena Obieta, jefa del servicio de enfermedades transmisibles y emergentes de la Municipalidad de San Isidro y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología. “A todo eso, se puede sumar que hay personas que aún tienen dudas o desconocen la importancia de la vacunación contra el COVID-19. Por desinformación, algunos se quedaron esperando la segunda dosis de la misma vacuna y no aceptaron la combinación heteróloga que es una estrategia segura”.

 
El viernes 10 de septiembre, el Ministerio de Salud de la Nación anunció que llegaba un lote con 530.300 dosis de la vacuna Oxford/AstraZeneca. “Este cargamento se suma a las 760.625 dosis de vacunas Sputnik V componente dos que fueron entregadas por el laboratorio Richmond entre ayer y hoy, a las partidas de 100.620 vacunas de Pfizer arribadas el miércoles y a las 200.000 de CanSino que llegaron el martes.

Tras la llegada al país de la primera partida de las vacunas Pfizer/BioNTec el 8 de septiembre, la ministra Vizzotti dijo que esos inoculantes “serán utilizadas para iniciar esquemas de vacunación de adolescentes sin comorbilidades en forma universal, empezando con los de 17 años, o bien, en función de los planes provinciales, para completar esquemas de vacunación”. Son 5 millones de adolescentes.

En tanto, el 7 de septiembre llegó el lote con 200 mil vacunas monodosis del laboratorio CanSino. Según la cartera de Salud serán utilizadas en todo el territorio nacional “para avanzar en la estrategia de cobertura contra COVID-19 de poblaciones de difícil acceso, como personas en situación de calle, migrantes, refugiados y otros colectivos dispersos”.

De acuerdo al Monitor Público de Vacunación, hasta esta mañana, se distribuyeron 51.999.944 dosis en todo el territorio, al tiempo que las aplicaciones totalizan 46.995.734. A su vez, 28.721.805 personas recibieron la primera dosis y 18.273.929 ya tienen dos aplicaciones.

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