“Analfabetos motrices”: por el exceso de pantallas, los chicos ya no saben correr ni moverse bien

Hay una tendencia creciente que preocupa a docentes y especialistas en motricidad, y el gran responsable es la dependencia digital.
18/05/2026Redacción El Informe de CeresRedacción El Informe de Ceres

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El avance de las pantallas en la vida cotidiana está generando preocupación entre especialistas, docentes y entrenadores por el impacto que tiene en el desarrollo motriz de los chicos. Cada vez son más frecuentes los casos de niños con dificultades para correr, saltar, coordinar movimientos o realizar tareas simples que antes se adquirían de manera natural durante la infancia.

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Profesores de educación física advierten que muchos chicos llegan a las actividades deportivas con movimientos rígidos, poca estabilidad y problemas para controlar su cuerpo. Según especialistas en motricidad, esta situación está vinculada al sedentarismo, el exceso de tiempo frente a pantallas y la reducción del juego libre al aire libre.

Sergio Snieg, integrante del Comité Nacional de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad Argentina de Pediatría, introduce el concepto de “analfabetos motrices”. Según explica en una entrevista con Clarín, durante la pandemia el tiempo de uso de pantallas aumentó un 50%, pero ese aumento no volvió a niveles previos.

Teniendo en cuenta que entre los 7 y 12 años ocurre la “edad de oro del aprendizaje motor” -etapa en la que el cerebro aprende patrones motores mediante el movimiento y el juego- Snieg dice que hoy se ve una “pérdida de la propiocepción”. Esta es la alteración en la capacidad del cerebro para percibir posición, movimiento, fuerza y equilibrio del cuerpo, lo que genera torpeza, inestabilidad y dependencia visual para moverse.

Sin embargo, el problema no se limita únicamente a las habilidades deportivas. También aparecen dificultades en la motricidad fina, es decir, en movimientos pequeños y precisos necesarios para tareas cotidianas como usar tijeras, escribir, pasar páginas de un libro, atarse los cordones o cerrar cierres. Docentes de nivel inicial y primario detectaron un aumento de chicos con problemas para manipular objetos básicos dentro del aula.

Los especialistas explican que el tiempo que los chicos pasan usando celulares, tablets o videojuegos reemplaza actividades fundamentales para el desarrollo físico y cognitivo. Antes, gran parte del aprendizaje motriz surgía de jugar en plazas, trepar, correr, dibujar, construir con bloques o explorar distintos entornos.

Hoy, muchas de esas experiencias quedaron desplazadas por el entretenimiento digital. A esto se suma la sobreprotección de los padres, que por miedo a la inseguridad, que atenta contra el juego al aire libre, y el temor a posibles lesiones, prefieren que los chicos estén en sus casas, contribuyendo a este escenario.

Otro de los puntos que preocupa es la pérdida de capacidad de concentración y tolerancia a la frustración. Especialistas sostienen que muchos chicos están acostumbrados a estímulos inmediatos y presentan dificultades para sostener actividades que requieren paciencia, esfuerzo o coordinación manual.

Además, remarcan que el sedentarismo infantil no solo afecta el desarrollo motriz, sino que también incrementa el riesgo de obesidad y enfermedades metabólicas. Por eso, consideran fundamental recuperar espacios de juego libre, actividad física y movimiento cotidiano durante la infancia.

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